El que nace pa´tamal, del cielo le caen las hojas

Por Sebastián Xavier Pérez Figueroa

“El destino es quien barajeas las cartas, pero nosotros somos quienes las jugamos.”

William Shakespeare.

Nunca se han preguntado, ¿Por qué tomamos las decisiones que tomamos?, algunas personas lo llaman azar, otras, casualidad y otro grupo de personas lo llaman destino; Las personas que creen en el destino dicen que este ya está escrito para cada uno de nosotros, que por más que tratemos de cambiar nuestro destino, es imposible. Algo así va mucho más allá de una simple sin cronicidad, supone llegar a pensar que nada ocurre por azar, sino que estamos determinados. ¿Qué implica para las personas pensar algo así? ¿Estamos entonces a la merced del destino, o somos sin embargo libres para elegir nuestro propio camino?
“La elección, no la casualidad, determina tu destino” –Aristóteles

Si fuera así, significaría que nos están despojando de nuestro libre albedrío, que realmente nosotros no tomamos las decisiones y que solo somos peones en este gran juego llamado vida. Pero, ¿El ser despojados del libre albedrío, no nos libera de responsabilidades?, Lo preocupante de aceptar que existe la predestinación, o un destino escrito por una fuerza superior es que al principio es solo una creencia, pero con el tiempo se convierte en todo un estilo de vida. Sin que apenas lo notes, comienzas a ver tu sufrimiento como una realidad inabordable. Te instalas en la idea de que no es posible darle un giro a lo que te ocurre. De hecho, tu pensamiento no produce ideas de cambio y sientes que todas las puertas están cerradas. Lo mismo pasa con el éxito. Un triunfo real no proviene de una situación fortuita, sino de un largo y paciente trabajo. Pero si crees en el destino, estarás más ocupado buscando algún factor de buena suerte, en lugar de un método para avanzar. Si el destino existiera, no tendrían por qué existir las cárceles.

¿Cómo se podría juzgar a alguien por robar o matar, si esos actos no dependían de él, sino de algo que ya estaba escrito?

“Eso que llamamos destino, está en gran parte en manos de los hombres, cuando estos tienen ideas claras y propósitos firmes” –Enzo Ferrari

Nosotros somos libres y tenemos el poder de cambiar cualquier destino que ya esté escrito, no dependemos de nadie ni de nada para tomar nuestras decisiones, debemos estar conscientes de que las decisiones que tomemos nos afectaran y cambiaran el quiénes somos.