Haz fama y échate a dormir

Por Erik Román Escamilla

Un dicho que seguramente hemos escuchado cientos de veces de nuestras madres y abuelas: haz algo una vez y será tu referente por siempre o al menos por un muy buen rato.

Pensando en cómo aplicar este dicho de una manera tan particular que nos mueva y tan general que llegue a todos, se me ocurrió hablar de “la fama” que nos hemos hecho los “millenials”; sí, esa generación desinteresada, que trabaja poco y quiere mucho, los jóvenes “de ahora” que si quieren algo lo buscan en internet, como si fueran robots; aquellos adictos a las redes sociales que tienen el teléfono como una extensión más de su cuerpo…

¿Ven? Esa fama es la que nos hemos hecho, es muy fácil encasillar a esta generación con esos clichés y muchos otros, tantos que no los terminaría nunca de enumerar.

Pero creo que no es justo, es cierto que somos la generación de la tecnología, de la revolución en redes sociales, pero eso no nos hace flojos, desinteresados; al contrario, somos una generación consiente de nuestro entorno, una generación altruista, el acceso al internet y redes sociales nos ha hecho estar pendientes e informados de lo que sucede a nuestro alrededor y gracias a esto hemos formado un pensamiento crítico.

Desde muy jóvenes comenzamos a dialogar, a opinar y a cuestionar el entorno social y político en el que vivimos, tanto que nuestra participación (haciendo crítica e informando) en las últimas elecciones fue un factor determinante. Estamos a un “click” de resolver cualquier situación o problema actual o al menos de encontrar las herramientas que nos ayudarán a hacerlo, a una búsqueda de alcanzar conocimientos que nuestros padres y abuelos jamás imaginaron manejar.

Otra gran mentira que nos intenta describir es el poco interés y la carencia de empatía que tenemos; cuando hemos estado ahí en momentos difíciles, en marchas de carácter político para existir justicia, nos pusimos de pie cuando nuestro país cayó en manos de un desastre natural, nos hemos cuidado y defendido unos a otros aunque solo tengamos como referencia la historia y el nombre de por quien luchamos, hemos despertado el lado creativo en una sociedad donde comenzaba a morir.

Somos una generación que vive por arte, poesía, música, defiende su cultura y sus ideales, que no se deja vencer y jamás se dejará callar, que si te ve caer, te ayudará a levantarte sin importar cómo y quien seas.

Así que la fama que hemos hecho y con la que nos echamos a dormir es incorrecta, y día a día salimos a intentar cambiarla, a qué se piense diferente sobre nuestra generación, a que seamos tomados en cuenta y se reconozca el peso del papel que jugamos en esta sociedad cambiante. Y que se den cuenta que no somos esa generación egoísta, floja y cegada que todos creen; sino que somos una generación centrada, altruista y activa. Esta es nuestra generación… “la generación”