Por Alejandro Gómez Nava

El que no corre, vuela.
El que vuela, ve mas.
El que ve más, conoce.
El que se conoce, sabe quién es.
El que sabe quién es, tiene identidad.
El que tiene identidad, tiene rostro.
El que tiene rostro, tiene ojos,
El que tiene ojos, observa.
El que observa, comprende.
El que comprende, razona.
El que razona, piensa.
El que piensa, existe.
El que existe, nace.
El que nace, gatea.
El que gatea, camina.
El que camina, corre.
El que no corre, vuela, y cuando puedes volar, el cielo deja de ser el limite.