Por Mario Marentes

El arte cinematográfico ya se ha consolidado entre el gusto de la gente, gracias a su capacidad de sumergirnos en distintas realidades, quizá completamente opuestas a la nuestra. Y es este ámbito que por su capacidad para contar historias de una manera cada vez más novedosa, el que atrae a distintas mentes brillantes, seducidas por la oportunidad de crear mundos casi maravillosos.

Y uno de esos talentos sobresalientes, es el de Lisa Brülmann, artista suiza que se inició como actriz. Interpretó diversos papeles en su país natal así como en Alemania, ganando un lugar consolidado en ese campo. Con el afán de seguir preparándose se decidió por estudiar cine en la Universidad de las Artes de Zúrich.

Aquellos conocimientos que cosechó como actriz, le permitieron poder dirigir a su elenco, de una manera mucho más puntual y precisa. Siempre consciente del espacio que las actrices y los actores buscan, consiguió un gran resultado, mismo que se refleja en pantalla, en su ópera prima Blue my mind.

Para la creación de esta historia, realizó una extensa investigación de la juventud de su ciudad natal. Dónde se reúne la juventud para divertirse, cómo hablan y cuáles son sus intereses, eran temas que le interesaban bastante para poder tejer un telón creíble, en donde pudiera desenvolverse su relato que en ocasiones recuerda la viejas historias mitológicas.

Utilizando la alegoría de las sirenas, busca contar sobre los miedos e inseguridades de la adolescencia frente al cambio y el rechazo social. Así como la búsqueda de la propia identidad en la cultura occidental que en apariencia parece libre, pero que en el fondo demanda obediencia al orden establecido.

Al final la directora nos regala una historia con personajes femeninos fuertes, un relato tan rico, que es posible encontrar un balance perfecto en un mundo surrealista cargado de cruda realidad.

Blue my mind formó parte del Festival de cine Contemporáneo Black Canvas, cuyo catálogo de películas nos sigue conectando con distintos puntos del mundo, trayendo consigo el trabajo de grandes artistas cinematográficos.