Nico, 1988

Por Pablo Jofré López

   Christa Päffgen, mejor conocida como Nico, fue una reconocida cantante en los años setenta, musa de Andy Warhol y Lou Reed, alcanzo el estatus de leyenda con el disco que unió a los tres, The Velvet Underground & Nico. Esa época gloriosa se vuelve un vago recuerdo durante su carrera en solitario, que, a pesar de tener varios álbumes interesantes, no logra escapar a la sombra de su obra cumbre. Son precisamente esos últimos años en los que se centra la directora Susanna Nicchiarelli, cuando sin abandonar sus adicciones y fantasmas deambula por escenarios pequeños e improvisados de la Europa de fines de la guerra fría, y su vida glamorosa solo es atisbada en imágenes de Súper 8, movidas, borrosas, que complementan un retrato de los últimos años de la vida de una artista que atravesó la fama y el olvido.

Es una road movie cuya sensación es la del viaje en círculos, donde la búsqueda por arreglar los errores del pasado y por construir relaciones significativas con personas despreciadas previamente, es más valiosa para los personajes que la usual trinidad de sexo, drogas y rock and roll, que igualmente es ineludible en una historia de rock stars de viejo cuño. No obstante, aquí se siente más importante para Nico enfrentar el futuro en sus propios términos, negándose a hablar del pasado y dejando de lado su alias por su nombre real, así como intentando arreglar los problemas con su hijo. Por otro lado, se reúsa a terminar un show en Italia, se porta mal con sus músicos y escapa de las autoridades en Praga, todo mientras continuamente fuma y se inyecta heroína.

De cualquier manera, esta es una película que está lejos de juzgar los comportamientos de sus personajes, Christa es una adicta a veces desagradables otras veces tierna llena de memorias y arrepentimientos, todo ello magistralmente representado en el rostro de la danesa Trine Dyrholm. Esta actriz que también es cantante, les inyecta a las composiciones de Nico un real dolor y pasión, exudando autenticidad al interpretar los efectos orgásmicos de la heroína y la música en los shows, aunque el espectáculo más salvaje que nos entrega Christa/Trine es precisamente bajo la abstinencia en la Praga comunista, desatándose una catarsis solo gracias a la energía rebelde del público. Es un punto aparte en su vida y en el relato, enfrenta su calvario, lo asume y la dejamos contenta, más cerca de la vida que de la muerte.

 

Nico, 1988
Dir. Susanna Nicchiarelli

Alemania | 2017 | DCP | Color | 93 min |

 

 

Miércoles 22 | Cineteca Nacional | Sala 10 | 14:30hrs

Domingo 26 | Reforma Casa de Arte | 16:30hrs