Blue my mind

Por Pablo Jofré López

   Mia, una adolescente de 15 años, debe cambiar su antigua ciudad y vida por los suburbios de Zurich cuando sus padres deciden mudarse, ingresando a mitad de año a una nueva escuela donde no es tomada en cuenta por sus compañeros. Ante ello, se decide a realizar lo que sea necesario para ser aceptada en el grupo de las chicas populares, osadía que la sume en una rebeldía llena de excesos y desafío a los límites, a la par que su cuerpo empieza a sufrir extraños cambios. En la ópera prima de Lisa Brühlmann no todo es lo que aparenta, lo que parece una película de adolescentes en búsqueda de identidad se acerca paulatinamente a terrenos cercanos al cine fantástico, dándole un nuevo giro al arquetipo de la persona que no encaja en los cánones tradicionales, construyendo a su alrededor un contexto perturbador e incluso perverso.

Este ambiente incluye unos padres que no tienen idea de lo que le está pasando a su hija, por lo que sólo repiten el mismo aleccionamiento que ellos recibieron sin pensar en la brecha generacional que cada vez es mayor. Es así que Mia enfrenta sola su proceso de cambio y adaptación, aprovechado por la directora para explorar los márgenes, la falta de comunicación y el miedo a ser diferente. Precisamente, el saberse diferente a los demás es una forma particular de tortura para una joven cuyo único deseo es encajar, por ello, el rechazo que le provoca su cuerpo y el que los demás lo vean la termina alienando de sí misma y los demás. Elementos del body horror y su filosofía cimientan esta lucha interna de Mia, como una analogía de los problemas que tiene en la cabeza al no encontrar su lugar en el mundo real.

   En efecto, es en lo onírico donde la joven encuentra ese ansiado momento de paz, cuando podemos desarrollamos libremente y existir sin ningún tipo de constricción social. De lo imaginario nace un camino iniciático para Mia, un camino doloroso, de indecisión, búsqueda, negación y aceptación. De cualquier manera, su historia no es una tragedia, y ella no es una víctima, a medida que va cayendo en la desesperación también se va adaptando mejor a las circunstancias. Es esa aceptación de los hechos lo que finalmente une la fantasía con la realidad, dando inicio a una vida adulta con la fuerza de superar el miedo a uno mismo.

 

Blue my mind
Dir. Lisa Brühlman

Suiza – Alemania | 2017 | DCP | Color | 97 min |

  

Miércoles 22 | Reforma Casa de Arte | 12:00hrs

Domingo 26 | Cinemex Insurgentes | Sala 5 | 22:15hrs