Soy Hanna… Hanna Baker (13 y más razones por las que no deberías bulearme)

Por Christa Avendaño

Bullying es una palabra muy curiosa, la conforman ocho letras, se define como un acto de violencia o acoso, contiene risas si eres quien lo ejerce y lágrimas si eres quien lo sufre.

Por eso hoy te comparto mis trece razones por las cuales no deberías hacer bullying:

1.Todo en esta vida se regresa.
Sí, sé que es muy común escuchar o leer esta frase pero es verdad, es una ley básica y lo peor del caso es que no sabes cuando ni como te lo va a regresar.

2. No te hace gracioso ni mejor persona.
Es un hecho que tendemos a reírnos de la desgracia ajena sin embargo no es divertido, ni te hace alguien a quien admirar el causar dolor.

3. No conoces realmente a la persona.
Desconoces como vive su día a día y lo mucho que le puede afectar tu actitud.

4. No sabes quien será tu jefe.
Admitamoslo, hoy estamos arriba y mañana abajo, esa persona que molestas puede terminar siendo tu jefe y nadie es lo suficientemente bueno como para no vengarse aunque sea un poquito.

5. Estas perdiendo un nuevo amigo.
Quizá ese individuo tiene cosas en común contigo, podrían llevarse increíble y tú no lo sabrás porque lo has elegido de tiro al blanco.

6. Se te puede ir la mano.
A lo mejor no lo has pensado pero en medio de tus “bromas” puedes causar un accidente grave que lo lleve al hospital o algo peor.

7. Das a notar tu inseguridad.
Sí, así es, el que gustes de hacer sentir a alguien inferior significa que eres vulnerable y prefieres ponerte la máscara de chico rudo para sentirte mejor.

8. Ya hay suficiente obscuridad en este mundo.
Es evidente que un acto de violencia genera más y lo que deberíamos aumentar es el amor y la empatía.

9. No podrás dormir.
Esto no aplica con todas las personas, depende de la educación y la forma de ser de cada quien, pero en algún momento te sentirás culpable y tendrás pesadillas o remordimientos nocturnos.

10. Podría ser tu héroe.
Quizá en un accidente o en un desastre natural sea la persona que te dé la mano y te salve.

11. No conoces a su gente.
Que tu víctima no se defienda es una cosa pero siempre existe la posibilidad de que tenga quien lo proteja y no te imaginas como te puede ir.

12. No te gustaría que se lo hicieran a alguien a quien amas.
¿Disfrutarías que se lo hicieran a alguien de tu familia, pareja o amigos? Seguramente no, entonces no lo hagas.

!3. ¿Después de todo lo que ya te he dicho necesitas esta razón y otras más?
Mejor pregúntate, ¿En un futuro estaré orgulloso de lo que estoy haciendo?
Aún estás a tiempo de reflexionar y jamás hacerlo o de arreglar lo que has roto y parar, es momento de cambiar y difundir cosas positivas, es mejor dibujar una sonrisa que un moretón.