Las Torres Gemelas (11 de septiembre 2001)

Por Sofía Ibarra

Una mañana que pintaba como cualquier otra en la Gran Manzana, cambia por completo exactamente a las 08:46 horas, cuando el vuelo 11 de American Airlines se estrella contra la Torre Norte del  World Trade Center. A las 09:02 horas el vuelo 175 de la United Airlines choca contra la torre sur, al momento del ataque a las WTC residían más de 500 empresas de 28 países, con 50.000 empleados, que desarrollaban actividades financieras relacionadas con Wall Street.

Se estima que fueron  2.753 víctimas mortales y hasta la fecha, 40% de las familias de las víctimas no han obtenido respuesta, ya que aproximadamente 21.900 piezas de restos humanos fueron encontrados en la escena.

Según las autoridades estadounidenses terroristas de Al Qaeda, liderados por Osama Bin Laden, secuestraron dos aviones comerciales, bombardearon el Pentágono y se estrellaron contra las Torres Gemelas, en la ciudad de Nueva York.

En 2006, mi cuerpo pequeño que contaba con siete años de vida se acurrucaba en una butaca de cine, mientras se preparaba para ver Vuelo 93. Esta película fue basada en las últimas llamadas de los pasajeros de dicho vuelo y en los testimonios de sus familiares, en la que las escenas cruciales me desesperaron brutalmente y provocaron que le pidiera a mi papá salirnos de la sala.

Sé qué deben de estar pensando: “¿Una niña viendo ese tipo de películas?” debo admitir que siempre he tenido predilección por el género de acción. Además de que siempre ha sido una especie de tradición ver ese tipo de películas con mi papá. Posteriormente, vi World Trade Center, con el imperdible de Nicholas Cage, uno de mis actores predilectos, que si bien es una película fuerte, no me dejó con el trago amargo de Vuelo 93, que hasta la fecha no puedo terminar de ver.

Estos filmes realmente impactaron en mi forma de ver el mundo a tan corta edad, ya que me tocó uno de las tragedias más marcadas de la historia a los dos años y aunque no estuviese consciente de ello, forma un parte aguas en el criterio una vez que eres capaz de procesar información de tal magnitud como se debe.

He leído cientos de teorías que intentan explicar por qué sucedió aquella tragedia del 11 de septiembre y que en pleno 2018 se sigue especulando, sin embargo, lo que me gustaría destacar es cómo las sociedades se levantan de situaciones tan caóticas, pero que al final son pequeñas como un par de grapas, si lo comparamos con la fuerza de voluntad que hay en cada uno de nosotros.