Te perdono mamá

Por Cassandra Gsp

Mamá:

Te perdono por haberme pegado aquella vez en frente de todos cuando lo único que quería era un dulce o por todas las veces que me presionaste para hacer una tarea que jamás me serviría en el futuro. Te perdono por haberme disfrazado de marinerito mientras todas las niñas eran hermosas princesas. Te perdono por no dejarme salir a fiestas cuando yo quería y también por todos los malestares que me hacías pasar cuando tus palabras atravesaban mi corazón. Libérate de toda ocasión en la que no podías darnos lujosos regalos y de todas las veces que nos pusiste ante todo y ante todos, inclusive de ti… Pero sobre todas las cosas te perdono por jamás haber aprendido a ser madre.

Me enseñaste a ser noble, honesta, bondadosa, y todos los demás valores que a alguien se le pudieran ocurrir. Entiendo que te sientas confundida algunas veces y no me entiendas. Te perdono por no ser perfecta.

La justicia siempre ha formado parte de nuestra relación y en su honor, me encuentro escribiéndote esta carta.

Los años han pasado y nunca te has tomado el tiempo de darme las gracias y es momento de que lo hagas, ya soy capaz de pedírtelo.

Soy la prueba viva de tu verdadero amor, tengo tus ojos, tu pelo y tu personalidad. Soy tu pasado, presente y futuro. Soy el vivo recuerdo de todos los errores que hiciste y soy la única que tiene la capacidad de cambiarlos. Me he convertido en un orgullo a lo largo de tu vida y en  la esperanza que hace levantarte todos los días. Soy tu razón de ser. Fui la única que te levantaba en las noches de agonía y la única que tenía la autoridad para hacerte trabajar sin cesar; pero soy también la que te obligaba a reír y a mantenerte joven. Sin pedirte que me lo recuerdes todos los días, agradéceme.

De tu hija que te ama.