MONTBLANC

Por Gaby Guerra

 

Cuando hablamos de MontBlanc, hablamos de elegancia, pues sin duda se ha convertido en sinónimo de escritura de lujo. Todo empezó en 1906 cuando el comerciante de papelería Claus Johannes Voss, el banquero Alfred Neheimas y el ingeniero AugustEberstein unieron gustos y talentos para crear un estilógrafo. La empresa empezó con el nombre de Simplo-Filler Company y bajo ésta designación, en 1908 creó la primera estilográfica de alta calidad a la cual nombraron Rouge et Noir (Rojo y Negro).

Los fundadores estaban felices por el éxito que estaban teniendo y querían llevar la marca a un nivel más alto, ya que, no querían representar sólo a su país, sino a la Unión Europea en general. Les tomó un año más en decidirse cómo lo lograrían, y así, en 1909 lanzaron la primer estilográfica MontBlanc, nombre que adoptaron en honor a la montaña culminante de los Alpes, es decir, el punto más elevado de la Unión Europea, ya que la consideraron “una de las cumbres más altas de la técnica y la artesanía europea”.

Rápidamente la compañía fue creciendo y la primera tienda exclusiva de la marca fue en Hamburgo, a la cual le siguieron Berlín, Liepzig, Breslau, Hannover y Bremen. De ésta forma, MontBlanc empezó a llamar la atención no sólo nacional sino internacionalmente, a tal grado que el Libro de Record Guiness los publicó como la marca con la estilográfica más cara del mundo (hasta ese momento), hecha totalmente de oro y diamantes.

Sin duda han seguido creciendo alrededor de todo el mundo y hoy en día podemos encontrar que la marca no conforme con ser la mejor en la fabricación de estilográficas hayan querido diversificar sus actividades; por eso en 1935 abrieron su primer taller de cuero, para producir pequeños artículos de lujo. Desde entonces, la compañía se ha abierto un hueco en casi todos los nichos exclusivos del mercado, desde relojes hasta joyas. Claro que éste éxito se debe a la dedicación y la pasión de cada miembro de la marca, desde los directores hasta los artesanos que son los encargados de hacer cada diseño, uno por uno totalmente a mano, y claro, la calidad de cada uno de los materiales que son implementados en la elaboración de los productos.

Cabe mencionar que MontBlanc ha decidido ampliar un poco sus productos y aún cuando todos siguen siendo de alta calidad y de lujo, experimentan con nuevos materiales y nuevos diseños para llegar a un público más joven. De hecho han colaborado con grandes personalidades del momento como su embajador australiano Hugh Jackman. Además de sus múltiples colaboraciones, han rendido homenaje a los grandes maestros de la escritura como William Shakespeare, William Faulkner, Miguel de Cervantes y Virginia Wolf.

La marca alemana le dedicó la edición especial del 2017 a Antoine de Saint-Exupéry, autor de una de las novelas cortas más famosas de todos los tiempos: “El Principito”. En todas las ediciones de esta colección, el personaje del Principito está grabado en el plumín, elaborado a mano de 18k y 14k acompañado de la frase de la novela: “¿Crear vínculos? Tú serás único para mí en el mundo”; línea que fue grabada con láser francés en la corona de las tres presentaciones: pluma fuente, rollerball y bolígrafo. Esta es la primera vez que la marca cambia el color del capuchón y de su cuerpo por un azul rey como ellos lo llamaron “azul noche” para hacer referencia al azul del cielo de la novela. La primer colección está dedicada al zorro y se dice que la marca le hará homenaje a cuatro de los principales personajes del cuento en sus próximos colecciones, siempre haciendo énfasis en las famosas frases que lo caracterizan.

No hay duda en que la marca ha sabido evolucionar de una forma impresionante para así llegar a varios rincones del mundo. Después de más de un siglo desde primer lanzamiento, los fundadores (aún cuando tenían muy claro su objetivo) nunca imaginaron que su gusto por escalar los llevaría no sólo a la cima de las montañas, sino que a la cima del éxito.