KAWAII

Cuando éramos niñas, seguramente tuvimos algo de Hello Kitty (o deseamos, pedimos, pataleamos por tener algo de la marca), ubicábamos perfecto los productos de Sanrio porque todo lo que vendían podía acomodarse a cualquier aspecto de nuestras vidas: para la escuela (mochilas, lapiceros, plumas, borradores, loncheras…) como una moda (blusas, calcetas, pantuflas, huaraches…) o también, Kitty podía viajar con nosotras al ser una rosada maleta super cute. Y podría seguir enlistando lo que este imperio ha hecho; básicamente TODO lo que puedas pensar que tienes en tu casa/departamento ponle la imagen de su rostro y verás el alcance con el que ha permeado.

Hello Kitty nació en los años 60 y su fundador Papá Tsuji -o si requieren de la formalidad-,  Shintaro Tsuji es el CEO de Sanrio Incorporated; este burócrata aburrido de su vida, decidió montar el negocio bajo el concepto: “Regalo pequeño, sonrisa grande” Pero como toda historia que evoluciona (y sorprende), la carita de Kitty no fue la primera impresión en los diseños.

Primero contrató a Ado Mizumori y Takashi Yanase, quienes eran ilustradores famosos de historietas para niñas (shōjo manga) y usaron sus diseños en libretas y tazas de té. Paralelamente, en Estados Unidos, había un boom de objetos con Snoopy, así que compró la licencia para vender productos del perrito en Japón; aunque hubo éxito económico, tenían que pagar regalías a Charles M. Schultz (creador de Charlie Brown y su pandilla) y con el tiempo decidieron buscarse otro animal. En 1974, Papa Tsuji, junto a la diseñadora de Sanrio, Yujo Shimizu, crearon el diseño del tierno gato blanco y lo plasmaron en un monedero transparente que decía Hello! Y con la imagen de la gatita, nació Hello Kitty.

Pero, ¿por qué tuvo tanto éxito? Porque Hello Kitty es kawaii. ¿Y qué es eso, te estarás preguntando? Kawaii, es una palabra japonesa que significa adorable, lindo, simpático, encantador, el adjetivo que más te guste. Y claro que no podemos negar que la cara de esta gatita blanca es toda una celebridad que nos transmite ternura.

La historia del posicionamiento de Hello Kitty es interesantísima, porque no creas que sólo con dibujar a un gato ya la habían logrado los de Sanrio. No, no, no. Fue toda una lucha a posteriori para incursionar en el mercado de Estados Unidos y de también darle una identidad que no se perdiera entre los cientos de personajes que fueron complementando la familia Sanrio (Chococat, Badtz-Maru, Keroppi, LittleTwinStars).

Si quieres saber más sobre los cimientos y la trascendencia de éste célebre juguete, puedes ver el capítulo de Hello Kitty que forma parte de la segunda temporada de “The toys that made us” que se encuentra en la plataforma favorita de todo buen millenial, Netflix. Además, verás que puedes encontrar la historia de otros juguetes: Barbie, Star Wars, G.I. Joe, He- Man, Star Trek, Transformers y LEGO ¿Te dio la nostalgia? Bueno, corre a ver The toys that made us.