FESTIVAL MARVIN CDMX 2018: MERCADOS DE MÚSICA ¿PARA QUIÉN Y PARA QUÉ?

Por Germán Ortega (@Gobi3_1)

 

La cultura es un elemento muy importante dentro del entorno social donde uno se encuentre, ya que ésta define claramente aspectos como la ideología, costumbres, tradiciones, vestimenta, tipo de gubernatura, normas sociales, entre varios parámetros más. Dentro de la parte cultural se encuentra el entretenimiento que aborda pláticas, exposiciones, funciones especiales o premieres de cintas o documentales, así como las presentaciones musicales de diversos artistas. Estos eventos tienen la meta de encajar con un público determinado. Un referente de este tipo es el afianzado y veraniego South BySouthwest que se lleva a cabo en el mes de marzo en varios inmuebles de la ciudad de Austin, Texas.

En otras partes del mundo existen esta clase de eventos que buscan reunir a una cantidad de gente con diferentes actividades que fomenten la cultura de una zona en particular y donde no solamente sea ir por convivir, sino conocer más ese contexto y ambientes en el que se encuentran, así como diversas recomendaciones con las que se puedan topar. Este tema fue de gran remembranza dentro de las conferencias impartidas como parte de las actividades de la octava edición del Festival Marvin CDMX y que con la participación de Talí Carreto de MonkeyWeek (España), Neill Dixón de la Canadian Music Week, y Fernando Ladeiro del lusitano Mama Festival &Convention se discutieron sobre la planeación de estos eventos y, el aspecto más importante: el mercado al que va dirigido.

No hay una regla dentro del universo de los festivales de esta magnitud para que los asistentes deban de tener una edad en específico o género, pero si es importante resaltar para qué tipo de personas va dirigido estos contenidos, lo cual se debe definir al inicio de la planeación del festival, así conforme se vayan contratando a cada invitado que formará parte.

También presentaron un video introductorio en el que se especificó el concepto que se maneja en cada uno así como los momentos más destacados que han tenido en sus ediciones anteriores; Todos con una realización de una semana aproximadamente y que sus actividades se realizan en diversos venues de una zona del conjunto urbano.

Este tipo de eventos no son de gran renombre que los festivales masivos que hay (llámese Coachella, Lollapalooza, MadCool Festival u otro que sea tema a discutir en medios de comunicación), pero se ganan un cariño del público por la gran gama de contenidos que se ofrecen durante esos días y que se han convertido en una tradición. Se destaca que los organizadores no buscan solamente billetes verdes y enormes cantidades de monedas, sino que el mismo asistente se interese en el concepto de la cultura conociendo más de ese entorno y buscando abrir las puertas a la mayor cantidad de gente posible sin importar edad, profesión o nacionalidad. Al final de cuentas, este tipo de mercados genera una amplia cultura provocando su respectiva unión, año con año.

Incluso, esto puede servir con una carta de presentación para aquellos que busquen un intercambio a cualquiera de esas ciudades (Madrid, Lisboa y Toronto) o para los que apenas se acaban de inmigrar en éstas. Tres opciones de las cuales uno no debe de perder la vista y que se deben de vivir por lo menos una vez en la vida, ya sea como espectador o como artista.