FESTIVAL MARVIN CDMX 2018: FESTIVALES INTERNACIONALES Y LA CONEXIÓN LATINA

Por: Germán Ortega (@Gobi3_1)

En pleno 2018, la cantidad de festivales de música que hay en el mundo han ido creciendo de manera inmensa. Aunque sabemos que los diversos promotores u organizadores buscan generar ganancias opulentas con las agrupaciones que traen edición con edición, también abren las puertas a nuevos mercados o públicos que se identifican mucho con el concepto. Tomamos como referencia a Europa, la cuna en donde se encuentran los festivales más importantes del mundo. Tanto en México como el resto de Latinoamérica, la carta ha ido creciendo y abriendo nuevas oportunidades de generar un nuevo público, así como ha dado paso a algunas agrupaciones que están impactando dentro de la escena de sus países.

El Festival Marvin, celebrando su octava edición, ofreció como parte de su programa de conferencias, una plática con diversos organizadores de algunos de los festivales latinoamericanos de más renombre que hay actualmente. Con la participación de Eduardo Calvillo de Ruido Fest y Brian Chávez de NeonDesdert (ambos festivales con sede en Estados Unidos), Francisco Wechsler de Lollapalooza Argentina, Favio Flores de Monsters Of Rock Argentina, y Javier Devia Quintero del festival colombiano Unirock; respondiendo una serie de preguntas en cuanto a la expansión de estas franquicias hacia otro tipo de público y regiones.

Se mencionó la búsqueda de una escena nueva así como agradecer a los mismos pilares que influenciaron a esta camada más moderna. Es decir, siempre se agradecerá que bandas como Motörhead, Judas Priest, Ozzy Osbourne y Slayer vengan a un país y toquen porque sabes que la gente los irá a ver por lo que representan dentro del rock o el metal. Sin embargo, sabes que llegará el momento en el que alguna de estas bandas ya no podrán presentarse (digo Motörhead lleva casi dos años y medio sin existir debido a la muerte de Lemmy, así como recordar el hecho de que Osbourne acaba de iniciar su gira de adiós a los escenarios) y que otras agrupaciones se encarguen de levantar la bandera del género. De ahí se desprenden conjuntos como Mastodon, Deafheaven, Baroness, Gojira, Ghost, entre varias más que se van a ir ganando la aclamación del público y la crítica en los próximos meses. No obstante y más allá del género de preferencia de cada uno, se hace hincapié en ello porque el público latinoamericano consume mucho a estas agrupaciones, y tal vez eso explique por qué se acercan a esta parte del continente a menudo.

En cuanto a la escena del género, para esos festivales de Lollapolooza o Monsters Of Rock que ya ameritan una garantía por la experiencia en tierras norteamericanas, el abrir las puertas a otras regiones del continente y del mundo es seguir expandiendo el concepto sin que pierda su esencia.Con agrupaciones a la cabeza del cartel que mucha gente y expertos ubican a la perfección, otras que se encuentran en un posicionamiento y consagración determinados, hasta lo más nuevo y que se podrían convertir en futuros pilares. Lo que se busca es armar esta mezcla de bandas clásicas con lo más moderno y destacado que hay de un distrito. Si estas nuevas propuestas terminan siendo algo muy convincente para el consumidor como para los medios locales y la crítica, se convierten en materia de exportación y son recomendados a otros mercados para que formen parte de sus festivales. Este es el concepto que se busca en la escena y los festivales que abundan en la región latinoamericana con una inmensa riqueza musical.

Para los que no son marca de renombre como lo son Unirock y el RudioFest, ellos se van a lo divergente que las etiquetas grandes buscando darle más apoyo a varias bandas que apenas acaban de lanzar sus primeros materiales, aquellas que normalmente inician en bares y lobbys de poco aforo, pero con una propuesta musical interesante y que terminan rebasando las fronteras.

Los festivales, al fin y al cabo, son una experiencia para muchas personas en las que disfrutan de las atracciones por varios días más que las mismas agrupaciones que lo conforman, pero para otros es la puerta que se tiene para descubrir nuevas bandas e ir conociendo la escena nacional como internacional. Esto último, es el concepto que no hay que descuidar aquí en Latinoamérica porque surge mucho talento día a día y del cual en algún momento se pueda convertir en referentes. Que no se dejen de engrandecer las playlists de bandas frescas y descubrimientos musicales así como la creación de festivales de todos los tipos y géneros para el público.