El don de los niños índigo

Por Ziannia Gamiño

Se dice que los niños tienen la capacidad innata de ver lo que los adultos no pueden, aunque tienden a perder esa percepción a medida que van creciendo. Hay personas que descubren desde la infancia estos dones metafísicos y son llamados niños índigo.

El término niños índigo se refiere a aquellas nuevas generaciones que están llegando a nuestro mundo y que son las encargadas de generar una «diferencia significativa» en nuestra existencia. Estos niños se encuentran en un nivel superior de evolución humana. Un paso adelante en cuanto a facultades mentales, éticas y espirituales.

Existen dos teorías por la cuales pueden tener esta extraordinaria capacidad de percibir el mundo espiritual; una de ellas asegura que se debe a que los niños son almas puras e inocentes, sin embargo, este don se puede ir bloqueando ya que son habilidades que a menudo son reprimidas o ignoradas debido a limitaciones sociales. La segunda teoría dice que si uno de los padres o abuelos del niño también es capaz de palpar el mundo espiritual, probablemente se herede ese don.

Entre las características que definen al niño psíquico se encuentran: la capacidad de tener sueños premonitorios o vívidos, en ciertas ocasiones logran dominar la proyección astral – la posibilidad de dejar su cuerpo y viajar al plano astral -, tienen contacto con seres de otras dimensiones, incluidos los difuntos; son muy perceptivos y empáticos, captan los sentimientos de las demás personas. Incluso pueden tener capacidades sanadoras y ver colores alrededor del cuerpo y la cabeza de las personas, es decir, “el aura”; y en algunos casos pueden recordar datos que podrían haber sido de su vida pasada.

La inocencia de los niños les permite ver espíritus, ángeles y comunicarse con la naturaleza de una forma muy especial. A menudo, los adultos escuchan a los niños pequeños decir que tienen un amigo imaginario o hablan solos. Probablemente este comportamiento provenga del hecho de que están teniendo un acercamiento con ciertos seres de luz. Cuando un niño nace, su alma es pura y libre de las influencias externas que normalmente hacen parte de la vida del adulto. Por eso, tienen los canales de comunicación totalmente abiertos.

¿Conoces a algún niño índigo?