Tus chichis de papel

Te escribí un camino de letras para que regresaras

y creí que al construir una ciudad amurallada alrededor de tu cuerpo te protegería,

palabras y palabras amarradas a tu silueta. 

 

Y yo, en la lejanía y en la sombra, 

mudo ante tu silencio tan ausente. 

 

Desesperado te escribí montañas de versos que volaron hacia ti.

Creí que en un acto de amor, los dos cerros que dejé caer sobre tus chichis de papel no enterrarían tus caderas que ya comenzaban a desdibujarse. 

 

Me había enamorado de tu abecedario y de la sonrisa que emanabas al hablar con tu peculiar vocabulario. 

Pero ahogué tu risa en mi tintero y manché el intercambio de promesas. Las conversaciones ahora son frases volátiles que ni a una oración llegan.

 

Desdibujo tu sonrisa al ver mis manos desaparecer de tus chichis de papel. 

Olvido tu voz. Olvido tus palabras para convertirte en poesía.