Ojos Amorfos

Tan reales y lúcidos.

La acción de despertar ha perdido su esencia, contexto y definición. Sueño dentro de la fantasía de un desconocido; entonces, ¿para qué abrir los ojos?


Nunca es mal momento para incentivar la crisis; somos creadores como irracionalmente caóticos; abstracciones que jerarquizan la realidad. ¿A quién le pertenezco?, ¿somos dueños de nuestros movimientos? Tan irreconocibles, tan anónimos.


Somos fuego y éste nos habita al mismo tiempo. Ardemos al son de una colectiva desesperación.
Al borde de un acantilado, sin saber que hay del otro lado: ¿saltarías? ¿Tu respuesta cambiaría si supieras que eres una simple simulación?


Nos han pensado. Nos han imaginado.


Forasteros en tierra de nadie, que al buscar respuestas encontramos nubes de arena sobrevolando en verdes aguas. Sin propósitos; sin guía.


Nos han olvidado.

 

Texto por Mónica Zamora