Sentir

 

Sentir para volver a conectar. Para sentir hay que tomar un tiempo opcional, pueden ser un par de minutos, unas cuantas horas, tal vez unos días o unos largos meses. Para sentir hay que volver a escucharnos, hablarnos y aconsejarnos.

Para sentir hay que recordar que todo el día estamos en un constante monólogo con nosotros mismos dentro de nuestra cabeza; una voz dispersa que habla sobre el anuncio de la calle, el comentario de la oficina o el salón, la fantasía del futuro, la conversación con esa persona, los pendientes del día… Siempre un barullo. Para. Respira. Discierne tus pensamientos y ve más allá, no sobre lo que viste, o la ropa que te gustó o sobre las palabras que te durmieron; presta atención a cómo te sentiste en el día. No es necesario que saques un Yoga Mat y hagas la mariposa y pongas la espalda recta para meditar. Tírate en la cama, en el sillón, en el piso, siéntate en una banca de la parada del autobús o del parque, baja la música de tu auto y escúchate. ¿Cómo te has sentido hoy? A veces se nos olvida que TODO el día estamos sintiendo y olvidamos nuestras emociones.

Busca un espacio, respira, cierra los ojos, acompaña el silencio con música agradable y pregúntate: ¿qué me hizo sentir triste hoy? ¿qué me hizo sentir felicidad? O enojo, o impotencia… Busca tus emociones, sánalas.

Las siguientes seis películas son una motivación y a su vez, una reflexión sobre cómo volver a sentir la vida.

 

1.  Comer, rezar, amar

 

2. El llanto de la mariposa

 

3. Elsa y Fred

 

4. 4:44

 

5. Bestias del sur Salvaje

 

6. Aventura en Alaska

 

Texto por Sherry Caramillo

Fotografía por Frida Díaz