El mundo detrás de las películas, una entrevista con Facundo Torrieri

El viernes 17 de noviembre de 2017, un poco después del mediodía, en el Huerto de la Universidad de la Comunicación entrevisté a Facundo Torrieri, encargado de Contenidos y Audiovisuales del Festival de Cine contemporáneo Black Canvas. El resultado fue muy interesante, a continuación presento las respuestas que brindó con generosidad y paciencia:

Mario: Leí tu texto Un piano en la oscuridad y así como tú mencionas ahí ¿qué tipo de películas han tocado de una manera especial tu alma?
Facundo: Es una pregunta muy amplia, tendría que responder que muchísimas, de hecho en toda la historia del cine en distintas épocas siempre hay una película que a uno le llega. Con el cine mudo a mi me gusta mucho por ejemplo The Wind con Lilian Gish, una de las primeras películas que me tocó ver.
Yo empecé a ver cine en mi pueblo, era un lugar donde pasaban películas que eran muy populares pero a la vez eran geniales. Los westerns de Sergio Leone, en el pueblo los pasaban, recuerdo que yo tenía 13 años y el dueño del cine tenía un negocio en crisis y para no quebrar pasaba películas de su colección. Pasaba clásicos del western spaguetti de los años 60 y 70, entonces ese tipo de películas me formaron en ese sentido.
Me gustan mucho directores como Fellini, los primeros directores rusos, todas estas escuelas rusas creo son muy poderosas, en realidad lo que pasa es que yo creo que uno se enamora del cine y no tanto de la película en sí.
Hay películas que te llevan a descubrir que hay un mundo detrás de las películas. Se habla de que el argumento es como la punta del iceberg de la historia que transcurre detrás de la película y no solo el background que uno puede escribir en un guion, es toda la evocación de la imaginaria que tiene una película.
Del mismo modo diríamos que las películas evocan una gran imaginación que es el cine en sí y eso es un universo a explorar del cual las pelis son básicamente como pequeñas puertas. Pero ese mundo está detrás como si viéramos, yo me imagino una montaña donde ves luces, que son las puntas de acceso a un gran hormiguero que es el cine que está en el fondo.
El Black Canvas tiene otras que vengo a descubrir, yo conocía muy poco de la filmografía de Joel Potrykus y esta ocasión se trae esta retrospectiva que es sensacional, hablándote de un cine de carácter muy marginal, pero al mismo que en esta generación se puede hacer. Antes pensar en la voz de este tipo de autores era casi imposible, porque tenía que atravesar toda las trampas de la producción y tenían que ser elegibles. Ahora este tipo de personas pueden tener una filmografía propia y por eso se crean festivales que puedan reconocer esa obra fílmica.


M: ¿Qué dificultades se presentaron en la planeación del festival?
F: En general, pienso yo que los festivales son como proyectos heroicos, especialmente en América Latina, porque realmente implican una profunda convicción de lo que quieres hacer que a su vez refiere una idea muy abstracta ¿Por qué que es del todo un festival de cine? En un principio es una muestra de películas, pero es más que eso, generalmente viene acompañado de una competencia y una premiación, pero también es mucho más que eso. Es finalmente una celebración del cine y probablemente las únicas pantallas para ver este tipo de películas. Que a su vez son una puerta de acceso a esta imaginería, a este cine, que no existe en otro lugar, entonces como tampoco forma parte de un imaginario colectivo, el festival de cine es algo a lo que poco a poco nos hemos ido familiarizando, es un concepto que está más asociado con las alfombras rojas y las actrices con el vestido largo. El cine independiente retoma tal idea para hacer que este tipo de películas tengan una pantalla.
El cine es algo colectivo ya que no es algo que puedas hacer individualmente en la sala de tu casa.

M: Claro
F: Y la exhibición tiene que ser una experiencia colectiva, porque en esta experiencia colectiva que cambia, también lo hace tu percepción, cambia tu estructura.
Entonces dificultades básicamente todas. En todo lo que estamos hablando, no existe un proyecto cultural digamos todavía maduro en las instituciones, ni en el estado.
La primera dificultad que hay, es la de explicar de que se trata y porque es importante, hay que explicar porque el cine es algo colectivo y no individual. Hacer una tarea como digamos, didáctica o docente al mismo tiempo que se propone la idea.
Y bueno por supuesto no hay presupuestos o hay muy pocos presupuestos, destinados a eso y lo que hay es un grupo de personas que apuestan a esto y en esto se encuentra lo heroico.
Porque vivimos en una sociedad que tiende fuertemente a lo individual y tiende fuertemente a una cultura de masas, donde estas excepciones son muy poco frecuentes. Eso es lo esencial, el hecho de proponerlo y el hecho de lograrlo, sin presupuestos, sin reconocimiento a primera vista.
Y una primera edición siempre es la más heroica, porque implica establecer todos estos parámetros. Un festival tiene una proyección hacia la comunidad y de crear un espacio de encuentro y de imaginación, sin precedentes básicamente.
Últimamente han avanzando mucho los festivales de cine, pero a pesar de eso no termina de constituirse todavía. No hay todavía un quehacer común de todos los festivales del país, cada quien sigue jalando por su lado, debería ya de existir una institución que pueda nuclear y apoyar esto.
Son el tipo de pantallas para ver este tipo de películas, porque aún no existe en los nuevos medios o existen los nuevos medios destinados a esto, pero todavía no es cine.

M: Entonces se podría decir que el nivel de complejidad de la planeación de un festival es similar a un proyecto cinematográfico.
F: Si, se pueden establecer analogías de ese tipo, pero un festival tiene la  diferencia de que creo que lo que se pretende lograr más a largo plazo es un como un vórtice cultural. Un lugar para reflexionar sobre el cine, hacer cine o nada más verlo, porque últimamente han proliferado las producciones que están basadas en el guion, las series, y ellas te proponen un tipo de argumento que está más preocupado en resolver eso, que en proponer una experiencia estética.
Son raras las series que te propongan una experiencia estética, quieres saber más quien fue el asesino o cual va a ser la respuesta que haga cada personaje, no estás más pensando en una experiencia estética.
El cine por su dimensión y la manera en la que está construido, explora experiencias estéticas y en este momento no hay nadie preocupado por eso, exceptuando los festivales de cine.

M: Vivimos tiempos de crisis, en el aspecto ambiental, económico y político. ¿Qué opinión tienes sobre la importancia del cine en estos tiempos de dificultad?
F: El cine, siguiendo la idea que es una experiencia estética, diciendo más profundamente en lo referido a  las experiencias humanas.
Siempre hay una tendencia cultural a reducir la experiencia humana a transformarla en algo pequeño, a no ir a favor de la diversidad.
Es como si yo defino a los hombres y todo lo que les gusta, así con las mujeres y todo lo que le gusta. Entonces esas definiciones cerradas, básicamente generan estos sectores de identificación que le permiten al mecanismo comercial apropiarse de la experiencia de un grupo de la población.
Pero en el cine lo que principia la forma en la manera en la que actúa en lo político, social y por lo tanto en la conciencia del ser humano es en ampliar las experiencias hacia una diversidad del modo de definirnos humanos.
Entonces es cuando tienes una definición más amplia de tu condición de ser, porque lo estás viviendo como posibilidad en una pantalla.
Y no solo en el sentido de la comunión, si no con otras personas que también pueden experimentar lo que es sentirse de modo distinto, es el mérito de la subjetividad que el cine alcanza.
El cine es la capacidad de subjetividad del ser, eso nos transforma en seres más humanos. Y el caso de asumir ese lugar por un momento, te da un lugar en el que el proceso de juicio a otra persona es mucho más humano.
Ahora nos estamos volviendo cada vez menos humanos, más individuales, podemos identificar nuestro deseo, pero lo asociamos a ciertas cosas y lo reducimos.
El sistema de control social es reducir al ser humano para que sea más fácil de controlar y de autocontrolarse, porque finalmente todos los mecanismos cibernéticos que utilizamos son para autocontrolarnos, entonces el cine rompe eso. Te lleva a un espacio de reflexión colectivo.
En lo ambiental es lo mismo, es como una  gran metáfora del ser humano, de que hemos perdido la percepción de cual es el límite. El límite no lo establece alguien por nosotros, lo establecemos nosotros mismos y si nos comportamos, groseramente obtenemos relaciones groseras con los demás. Si tú te comportas de manera sensible, tienes un vínculo sensible. Nos hemos comportado groseramente con el medio ambiente, cierta cantidad de tiempo, hasta que el sistema se satura y ahora tenemos que vivir las consecuencias. El tema si en el proceso de las experiencias podemos regularnos, pero en esas estamos.
El cine si tiene que ver con eso precisamente, porque el cine, más que películas ambientalistas, lo que puede producir es una conciencia de nuestro propio ecosistema humano.

M: Ahorita lo hilvano con lo que previamente me dijiste de que los festivales son heroicos, me imagino que un festival es también como un bastión de resistencia, frente a lo que está ocurriendo.
F: Si claro, claro que lo es, finalmente se trata de eso, es explorar que tanto una comunidad puede crear una experiencia de este tipo, pero a su vez somos una diversidad, una comunidad y también estamos experimentando con nosotros mismos.
Se trata de adquirir una sensibilidad sobre nuestras características de ser humano y eso también nos ayuda a asumir nuestros lados oscuros. Que es algo lo que el festival de alguna manera subraya, que es nuestra propia oscuridad, los aspectos donde somos falibles, insensibles.
Son proyectos muy padres, donde pueden dar luz sobre eso, en nuestra capacidad de relacionarnos con el ecosistema y particularmente relacionarnos con nosotros mismos.


M:¿Cuál te gustaría que fuese tu legado cinematográfico?
F: (Ríe) El mío en particular no lo sé, en este caso no puedo pensar en un legado, creo que es algo directo en este momento, por ejemplo ahorita estamos platicando y yo siento que me prestas atención y puede haber un diálogo, eso me parece como lo más valioso ahorita.
Porque en lo personal lo siento como una meta, de aprender de todas las posibilidades que me da la vida y con respecto en el cine, me gustaría reflejar eso, si en algún momento puedo.
Con respecto del festival, lo más bonito sería poder generar aunque sea un poco esa experiencia en la comunidad. Son como semillas que se quedan grabadas en el inconsciente, y cada tanto las personas las van explotando, porque tienen estas referencias y las vuelven a retomar más adelante.

M: En lo particular puedo decirte que has cambiado mi percepción que tenia sobre el cine, muchas gracias por el espacio
F: Gracias a ti y porque esto esté sucediendo. Este es un proyecto muy padre.

Facundo Torrieri

Entrevista por Mario Marentes

Fotografías por Jessica Osorio