Detrás de Beata Solitudo

Una fría mañana de otoño, el 16 de noviembre de 2017, la joven cineasta chiapaneca Sofía Landaverde, atendió de manera muy amable y paciente, a las preguntas de una entrevista que le hice con respecto a su participación en el Festival de cine contemporáneo Black Canvas con su corto Beata Solitudo.

Con una mirada dotada de inteligencia y perspicacia me dirigió las siguientes respuestas:


Mario: ¿Qué dificultades enfrentaste durante el rodaje?

Sofía: Fueron muchas locaciones para el poco tiempo de filmación ya que contamos con 3 días, además de un bajo presupuesto. Lo que nos ayudó mucho fue que se hizo un arduo trabajo de pre-producción, porque me enfoqué mucho en planear a detalle cada paso de la grabación. También fue mi primer acercamiento con una actriz profesional y sentía un poco de nervios, por lo que procuré salir mucho con ella. La conocí en un café y después aquí en la escuela, hicimos dinámicas para el casting, pero desde que la conocí sabía que ella se iba a quedar. Yo creo que necesitas a alguien que ya tenga parte de tu personaje dentro de su personalidad, porque eso le va a dar esencia. Hay buenos actores en todas partes, pero que tengan lo que buscas, es difícil.

Empezamos a hacer ensayos y pues el personaje es una mujer que su actividad diaria es la natación y en 3 puntos claves del corto sale realizando esa actividad. Entonces era importante para mi verla nadar. Se me ocurrió llevarla a una alberca, en donde estuvimos nadando, platicando y haciendo dinámicas de respiración, poniéndola un poco en el papel. Al final se creo un lazo de confianza entre ella y yo muy valioso.


M: ¡Qué bien! Por favor cuéntame ¿de dónde surge la idea para el nombre?

S: Significa la Sublime Soledad y contiene mucho la esencia del corto, en donde se muestra el proceso de aceptación de estar con uno mismo. Donde al final la soledad termina siendo sublime.


M: ¿Qué tipo de historias se quedan contigo? ¿Qué tipo de películas te acompañan el resto de tu vida?

S: Son varias, yo creo que no estaría estudiando y haciendo cine si no me hubieran marcado tanto varias películas.
Está Dancing in the Dark de Lars Von Trier con Björk como protagonista, que me cuesta mucho verla porque me llega demasiado. The Piano de Jane Campion, la cual me parece una poesía hecha película. El Club de Pablo Larraín, 8 1/2 de Federico Fellini.
M: ¡Es muy buena!

S: Si, me fascina, esa la puedo ver cuantas veces sean, de Wim Wenders me gusta mucho Paris, Texas. ¡Tengo bastantes!


M: Eres una joven que dejó su ciudad natal para perseguir sus metas ¿qué consejo le puedes dar a alguien que esté pensando mudarse para cumplir sus sueños?

S: Si realmente tienes ganas de hacer lo que quieres hacer y no se encuentra dentro de tu cercanía, tienes que moverte. La vida se trata de moverse, tienes que tener un motor muy claro, sobre todo cuando tienes un lugar tan bonito donde ya estás, por ejemplo para mi Chiapas es mi corazón, ahí está mi familia y todo lo que me acunó de pequeña.
También tengo este motor que es lo que deseo hacer, en lo que me quiero convertir, es lo que me va haciendo feliz, es como una sed, el cine para mi se ha vuelto un poco una necesidad. Vas siguiendo eso y te saca de donde estás, es más bien enfocarte en tu motor y escucharlo e irte guiando por eso. Si está eso en donde te encuentras pues perfecto, pero la mayoría de las veces tienes que irte moviendo. Yo de aquí de la Ciudad de México me seguiré moviendo.


M:¿Qué acostumbras hacer antes de iniciar un rodaje? Ya me comentaste que planeaste a detalle la pre-producción ¿Cuál es tu ritual previo para planear la estrategia a seguir?

S: Me voy a lugares muy tranquilos, para escribir el guion es irme a un café, un lugar tranquilo aquí en la ciudad quizá es difícil de encontrar, pero lo hayas. Ya que lo tengo es irme a platicar lo ya escrito con otra persona, ya que mientras lo comparto voy entendiendo más cosas del guion que quizá no estaban escritas en el papel en ese momento.
Encontrarle el alma al proyecto, porque que te guía a la hora de poner manos a la obra y ya sabes que no hacer, porque no van con la esencia de tu proyecto. Meditarlo en solitario. Saber que es lo esencial, ya que eso de platicarlo y de explicarlo a ti mismo, sirve para ver que si es importante, por ejemplo: en el corto hay una toma donde hay muchas naranjas y compré 130 k de naranjas.
M: Sorprendente

S: Y fue porque yo tenía una idea y me aferré a ella, me persuadieron de no intentarlo, pero yo sabía que eso se necesitaba. De tanto platicarlo y meditarlo sabía que esa escena tenía que estar. Entonces ahí nos tienes en la Central de Abasto, seleccionando naranja por naranja, para que contara con las características que quería. Al final eso hizo que se viera muy bien esa parte y que tuviera tanto peso en el proyecto.
M: Se reflejó al final.

S: Si.


M: Mencionaste que te vas a escribir a un café ¿Qué influencias literarias tienes?

S: Mi influencias favoritas son Elena Poniatowska y Ernest Hemingway en los diálogos, ya que me gusta que sean directos y fuertes, pero que al mismo tiempo sean sutiles. La manera en la que escribo el guion me apego a Poniatowska, también a Milan Kundera y Julio Cortázar. En el guion quizá no soy muy técnica, pero me gusta escribir las sensaciones para que los actores los sientan más y sepan si quieren llevarlo a cabo o no.


M: ¿Para ti qué es cine?

S: Para mi el cine se ha convertido en una necesidad, pero una necesidad de entender, aprender, procesar e intentar mostrar de una manera muy respetuosa. Pero no significa que no vayas a mostrar cosas crudas o duras, es más  un respeto ante ti y ante lo que aprendes. Tienes que respetar tu idea y tu pensamiento, tenerlo firme, también ser fiel con el origen de esa idea.


M: Ya para terminar, me mencionaste que Chiapas es tu corazón, si en algún momento tenemos la oportunidad de visitar tu Estado ¿Qué nos recomiendas hacer ahí?

S: (Ríe) Definitivamente quedarse en San Cristóbal, como punto de partida. Ir a las Lagunas de Montebello. Aprovechar la naturaleza al máximo, ya que Chiapas es un lugar que te devuelve partes que se te habían olvidado un poco, porque te conecta mucho con la naturaleza. Yo creo que es importante, ya que cuando cambias de entorno te haces más consciente de tu cuerpo, te puedes ir a la selva a acampar que es sumamente recomendable. Es darte tiempos en medio de la naturaleza.


M: Muchas gracias por tu tiempo y te deseo mucho éxito en la competencia.

S: Gracias a ustedes.

Sofía Landaverde

 

Entrevista por Mario Marentes

Fotografía por Jesica Osorio